consejos cuidar perro adoptado

6 consejos para cuidar de tu perro adoptado

 

Adoptar a un perro de refugio

Adoptar un perro que necesita un hogar es una gran decisión que te traerá muchas recompensas y que acarrea algunas responsabilidades nuevas. En este artículo de ofrecemos algunos consejos básicos para cuidar a tu perro adoptado.

Antes de adoptar a tu nueva mascota, debes hablar con un profesional, y con los responsables del refugio. Ellos te ayudarán a elegir el perro que mejor se adapta a tu ritmo de vida. Si ya conoces a tu nuevo compañero, llega el momento de llevarlo a casa. Ese primer día es crucial para tu perro, y es normal que se sienta algo confuso. Al fin y al cabo, hemos cambiado su rutina, su realidad y necesita un tiempo para adaptarse.

Debes tener siempre en cuenta cuales han sido sus experiencias pasadas, y si ha sufrido algún tipo de maltrato, desde el refugio te darán las pautas necesarias para darle unos cuidados y trato específico. Esto no significa que la adopción no será posible, sólo te exigirá un poco más de cuidado, constancia y paciencia.

 

6 consejos para cuidar atu perro adoptado

1 Visita al veterinario

Poco después de adoptar cualquier mascota, debes llevarla a un veterinario experimentado para un chequeo completo. La mayoría de los perros rescatados no tienen un historial médico disponible, por lo que esta visita asegurará que estén sanos y felices. Además, te asegurarás de cumplir con los requisitos legales de vacunación, censo e identificación.

El veterinario puede revisar cualquier registro de la agencia de adopción o refugio, hacer un examen de salud, actualizar las vacunas y responder a tus preguntas. Además, es necesario que se vaya familiarizando con ese tipo de visitas y con quien va a ser su veterinario.

 

2 Es hora de empezar con un poco de adiestramiento

Coge cita con tu adiestrador perro para establecer una buena relación y establecer reglas de buen comportamiento. Busca un grupo de entrenamiento positivo que anime a los miembros de la familia a trabajar directamente con sus perros bajo supervisión. Si no estás seguro de la experiencia que tiene tu nueva mascota con otros perros, o tienes inquietudes específicas sobre su comportamiento, lo mejor es optar, en un primer momento, por una valoración inicial por parte del adiestrador y por clases individualizadas. Seguramente, la estrategia pasará por llegar a las clases grupales, que son una excelente herramienta de socialización.

 

3 Llegan las presentaciones al resto de mascotas

Si tienes otras mascotas en casa, es hora de presentarlas una por una, manteniendo a todas las mascotas bajo el control de los miembros de la familia. Las visitas breves para familiarizarse son mejores al principio. Y asegúrate de que cada animal tenga su propio espacio seguro donde puedan estar en paz.

Es conveniente esperar unos días antes de hacer que tu nueva mascota conozca a otros animales que no conviven con él en casa. Por ejemplo el perro del vecino. Evita presentarlos a todos el mismo día o en poco espacio de tiempo, ya que puede ser demasiada emoción para el perro, y lo único que conseguiremos es confundirlo. Ten siempre en cuenta que todavía no conoces como se comporta en todas las situaciones, por lo que es más seguro conocer primero a tu nuevo mejor amigo, sus gustos, carácter y preferencias.

 

4 Marca unos límites: Esencial para cuidar a tu perro adoptado

Tu nueva mascota llega a tu casa sin ningún conocimiento previo de lo que esperas de ella y cuáles las reglas para su nuevo lugar de residencia. Los límites son normales y necesarios para cualquier mascota, y concretamente a los perros les ayuda a estar más equilibrados. Las reglas son básicas para una buena convivencia en el hogar.

Antes de llevar un perro a casa, establece algunas reglas básicas: cosas como dónde están y dónde no se les permite estar, dónde dormirán, cuáles serán los horarios para caminar y alimentarse, y cuánto tiempo pueden pasar dentro y fuera de la casa. Y acuerde algunos comandos básicos que todos usarán para que su nuevo miembro de la familia no se confunda con demasiadas instrucciones diferentes.

 

5 No cambies su alimentación de forma drástica

Averigua cual era el tipo de alimentación que recibía antes de ser adoptado, incluso la marca.  Esto ayudará a que tu perro encuentre olores y sabores familiares en su nuevo hogar, y evitará que sumemos una dificultad más: que se niegue a comer o que la nueva dieta no le sienta bien. Consulta con tu veterinario sobre cómo cambiar gradualmente a una nueva dieta. Esto a menudo se hace comenzando con una pequeña porción del nuevo alimento y luego mezclándolo en porciones gradualmente más grandes en el transcurso de varios días.

Si nota algún malestar gástrico, reduzca el cambio y coméntelo con el veterinario antes de seguir adelante.

 

6 Se comedido

Tener un perro nuevo es emocionante, tanto para ti como para el perro. Pero trata de controlar la emoción para evitar abrumar o confundir a tu nueva mascota. No invites a muchas otras personas a visitar al perro y limita su interacción con otros animales. Habla con tus hijos sobre la importancia de no abrumar al perro con juegos y sobreatención cuando acaba de llegar a su nuevo hogar, y todavía está familiarizándose con su nuevo entorno.

Intenta pasar mucho tiempo con él haciendo diferentes actividades normales cuando llegue a casa. Pero no te quedes en casa todo el tiempo para acurrucarte junto a él y mimarlo. Tiene que acostumbrarse a pasar un tiempo solo y a tus ausencias temporales. Haz tu rutina con normalidad. Cuanto antes la aprenda mejor.

Ten en cuenta que no vas a estar solo a la hora de cuidar a tu perro adoptado. El responsable del refugio, tu adiestrador y tu veterinario te ayudarán y aconsejarán para que la nueva incorporación se haga de forma adecuada y que acabe en una relación sana y duradera.

 

 

mi perro se rasca mucho - salud del perro

Ernest Casas, veterinario con gran experiencia, responde en esta libro a las preguntas sanitarias a las que se enfrenta cualquier dueño de perro: el cuidado de la piel, de las orejas, ojos, boca y dientes, la alimentación sana y equilibrada del perro, la elección del cachorro adecuado, la educación y el ejercicio, las normas internacionales de cría de perros, el periodo de embarazo y el parto, el perro mayor, normas de prevención, vacunaciones…